Women and Justice: Keywords

International Case Law

Case of Plan de Sánchez Massacre v. Guatemala Inter-American Court of Human Rights (2004)

Gender-based violence in general

On July 18, 1982, special forces murdered 268 people in Plan de Sanchez, Guatemala, predominantly indigenous Mayans. The massacre was part of a broader state policy to counter insurrection that targeted indigenous populations and ravaged communities. During the attack an estimated twenty girls and young women were rounded up, raped and murdered. The remainder of the detainees was killed by grenade and open fire. The representatives of the victims and their next of kin brought suit against the State of Guatemala alleging various violations of the American Convention on Human Rights including Article 1(1): the obligation to respect the rights enshrined in the American Convention on Human Rights, Article 5: the right to humane treatment, Article 8: the right to a fair trial, Article11: the right to privacy, Article 12: the right to freedom of conscience and religion, Article 16: the right to freedom of association, Article 21: the right to property, Article 24: the right to equal protection and Article 25: the right to judicial protection. Guatemala acknowledged the international responsibility of the State and stipulated to the facts of the case before the Inter-American Court. The Court held that, in accordance with the State’s own acknowledgement, Guatemala was in breach the American Convention. With particular regard to Article 24 and 25, the Guatemalan Army abused and raped women and girls of Mayan decent during its genocidal counter-insurgence policy. These women had no recourse to the law. The Court found that the State had aggravated international responsibility for the commission of a State Crime, the commission of which was facilitated by the State’s intention, omission or tolerance during a period of grave human rights violations. The State and its agents, including the Guatemalan Army and civil collaborators, were held responsible for the tragedy that occurred at Plan de Sanchez. 

 

El 18 de julio de 1982, fuerzas especiales asesinaron a 268 personas en Plan de Sánchez, Guatemala, las cuáles eran predominantemente mujeres indígenas mayas. La masacre fue parte de una política estatal más amplia para contrarrestar la insurrección dirigida a las poblaciones indígenas y otras comunidades devastadas. Durante el ataque, aproximadamente veinte niñas y mujeres jóvenes fueron detenidas, violadas, y asesinadas. El resto de los detenidos fueron asesinados con granadas y a fuego abierto. Los representantes de las víctimas y sus familiares presentaron una demanda contra el Estado de Guatemala alegando varias violaciones de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, las cuáles incluían el artículo 1 (1): la obligación de respetar los derechos consagrados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos, Artículo 5: el derecho a un trato humanitario, Artículo 8: el derecho a un juicio justo, Artículo 11: el derecho a la privacidad, Artículo 12: el derecho a la libertad de conciencia y de religión, Artículo 16: el derecho a la libertad de asociación, Artículo 21: el derecho a la propiedad, Artículo 24: el derecho a protección igualitaria y el Artículo 25: el derecho a la protección judicial. Guatemala reconoció la responsabilidad internacional del Estado y presentó los hechos del caso ante la Corte Interamericana. La Corte sostuvo que, de acuerdo con el propio reconocimiento del Estado, Guatemala infringió la Convención Americana. Con especial atención a los Artículos 24 y 25, el Ejército de Guatemala abusó y violó a mujeres y niñas mayas en su política de contrainsurgencia genocida. Estas mujeres no podían recurrir a la ley. La Corte determinó que el Estado agravaba la responsabilidad internacional ya que el crimen fue cometido por el Estado mismo. Dicho acto se vió facilitado por la intención, omisión o tolerancia del gobierno durante un período de graves violaciones de derechos humanos. El Estado y sus agentes, incluído el Ejército de Guatemala y colaboradores civiles fueron declarados responsables de la tragedia ocurrida en el Plan de Sánchez.