A.R.M.P. v. Attorney General's Office

The defendant was seized by police officers at his parents’ domicile for domestic violence against his wife. During the arrest, the defendant proceeded to insult the victim, threaten her, grab her by the hair and spit on her face. The defendant was sentenced to two years of imprisonment on the count of domestic violence. During his appeal, the defendant had three arguments for repealing his conviction. First, as the defendant’s conduct was governed under both Honduras criminal law and Honduras Domestic Violence Act, he argued that only the most recent law, the Honduras Domestic Violence Act, should be applied. That more recent piece of legislation does not establish any criminal punishment. The Court disagreed, and found that the defendant used force and intimidation to cause emotional harm which is covered under the criminal statute. The defendants second argument was that certain statements offered as evidence against the accused were not sufficiently convincing to meet criminal law threshold and therefore could not sustain a count for domestic violence.  The Court concluded that this argument did not meet the threshold for rejection of evidence in criminal law. The defendant’s final argument was that the evidence showed that the facts discussed at trial indicated that his behavior was different those covered under the law on which the Tribunal’s decision were based. Nonetheless, as those facts also indicate force and intimidation resulting in psychological damage for the victim, no grounds for reversal of the decision were found. The conviction for domestic violence was confirmed and the decision was sustained. 

 

La policía capturó al acusado en el domicilio de sus padres por violencia doméstica contra su esposa. Durante el arresto, el acusado procedió a insultar a la víctima, amenazarla, agarrarla por el pelo y escupirle la cara. El acusado fue condenado a dos años de prisión por el cargo de violencia doméstica. Durante su apelación, el acusado tenía tres argumentos para revocar su condena. Primero, dado que la conducta del acusado violaba la ley penal de Honduras y la Ley de Violencia Doméstica de Honduras, argumentó que solo se debería aplicar la ley más reciente, la Ley de Violencia Doméstica. Esa legislación más reciente no establece ningún castigo penal. El tribunal no estuvo de acuerdo y encontró que el acusado utilizó la fuerza y la intimidación para causar un daño emocional que está cubierto por el estatuto penal. El segundo argumento del acusado fue que ciertas declaraciones ofrecidas como evidencia contra el no eran lo suficientemente convincentes para cumplir con el umbral de la ley penal y, por lo tanto, no podían sostener un recuento de la violencia doméstica. El Tribunal concluyó que este argumento no calificaba para el rechazo de pruebas en el derecho penal. El argumento final del acusado fue que la evidencia mostraba que los hechos discutidos en el juicio indicaban que su comportamiento era diferente a los contemplados en la ley en que se basaba la decisión del Tribunal. No obstante, dado que sus hechos también indican fuerza e intimidación que causaron daños psicológicos a la víctima, no se encontraron motivos para revertir la decisión. Se confirmó la condena por violencia doméstica y se sostuvo la decisión.

 

Geographical location 

Year 

2010

Court 

Avon Center work product