X and Y v. Argentina

Vaginal inspections for visits to family inmates.  A complaint was brought against Argentina by a woman and her 13-year old daughter who were routinely subjected to vaginal inspections when they would visit the woman's husband (and girl's father) at a prison. The complaint alleged that such inspections violated the "American Convention as it offends the dignity of the persons subjected to such a procedure (Article 11), and is a degrading penal measure which extends beyond the person condemned or on trial (Article 5.3) and, furthermore, discriminates against women (Article 24), in relation to Article 1.1."  Argentina argued that such inspections were reasonably necessary and conducted with as little intrusion as possible by female guards. The Commission opined that such an inspection should not occur unless absolutely necessary. In this case, the Court found that the procedure was not absolutely necessary as there were alternatives that could achieve the same objective. The Commission also held that in cases where such an inspection was absolutely necessary, they should only be carried out by pursuant to a judicial order, and by qualified medical personnel. The Commission found the inspections in this case to violate Articles 5, 11, 17, 19 of the American Convention on Human Rights.

 

Inspecciones vaginales para visitas a familiares de internos. Una mujer y su hija de 13 años de edad fueron sometidas de forma rutinaria a una inspección vaginal cuando visitaban al marido de la mujer (y al padre de la niña) en una prisión, por lo cual demandan a Argentina. La queja alegó que tales inspecciones violaron la "Convención Americana, ya que ofende la dignidad de las personas sometidas a tal procedimiento (Artículo 11), y es una medida penal degradante que se extiende más allá de la persona condenada o enjuiciada (Artículo 5.3) y además, discrimina a las mujeres (artículo 24), en relación con el artículo 1.1 ". Argentina argumentó que tales inspecciones eran necesarias y que se llevaron a cabo con la menor intrusión posible de las guardias. La Comisión opinó que tal inspección no debería ocurrir a menos que sea absolutamente necesario. En este caso, el Tribunal consideró que el procedimiento no era absolutamente necesario ya que había alternativas que podrían lograr el mismo objetivo. La Comisión también sostuvo que en los casos en que dicha inspección fuera absolutamente necesaria, solo deberían llevarse a cabo de conformidad con una orden judicial y por personal médico calificado. La Comisión consideró que las inspecciones en este caso violan los artículos 5, 11, 17 y 19 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Geographical location 

Year 

1996

Avon Center work product 

ID 

228